Jean Vigo nació en 1905 en París, Francia y murió en 1934 en el mismo lugar a causa de tuberculosis. Su padre era un militante anarquista y murió en una prisión cuando Vigo tenía doce años; estuvo inscrito durante cuatro años en el internado de Millau cuando era adolescente; se casó con Elisabeth Lozinska, quien le ayudó con el financiamiento de su primer trabajo. En todas sus obras, cuatro en total, se pueden ver reflejadas varios acontecimientos de su vida.

Esta gran película, en francés titulada Zéro de conduite, es una gran obra, sin duda, mi favorita de las 4 de Jean Vigo. Fue realizada en los años 30 pero estrenada hasta los años 60, ya que, la censuraron; verdaderamente es una lástima que esto haya pasado, porque en realidad no hay nada malo en ella. Esta fue prohibida porque se consideraba pornografía infantil ya que a un niño se le ve el pene medio segundo, pero no era la intención de Vigo mostrarlo, simplemente se dio en la escena.

Apartando todo eso, Cero en conducta, dice mucho, desde la inocencia de los niños hasta la unión de éstos mismos. Recupera muchas cosas que Vigo ya había hecho en sus otras dos películas, y también crea nuevas cosas. El sonido es una herramienta fiel para él, ya que, desde el principio la utiliza. Cuando aún están los créditos del comienzo, se escuchan niños gritar, y esto ya nos habla de qué va a tratar la película, de quiénes nos van a contar la historia y cómo son esas personas. Otro recurso que repite, pero lo hace de una manera extraordinaria, es la cámara lenta. Los niños han tomado control de la situación y de la escuela, así que festejan, echan relajo y gritan; mientras esto sucede, en una secuencia, todo se pone lento y se puede apreciar la alegría de los niños, la felicidad dentro de ellos.

Esta película trata de niños que asisten a una escuela y se duermen en las instalaciones, pero no les gusta como los tratan y en realidad tampoco quieren estudiar, son niños simplemente. Así que se rebelan contra el sistema. Esto en cierta forma es anarquismo, y podemos recordar que el padre de Vigo cargaba estas ideologías; se puede ver reflejado el contexto en el que el director estaba situado. Jean Vigo logra retratar muy bien a los niños; sinceramente, creo que es difícil como persona mayor entenderlos e incluso pensar como ellos, muy pocos pueden, y sin duda Vigo estaba en el mundo de ellos. Retrata como comían, como jugaban, como se alborotaban en clases, como no podían dormir por estar platicando o juagando, etc.

Por otra parte, y para finalizar, la música es extraordinaria. Desde el principio tiene un tono divertido sin caer en lo meramente infantil. La última escena, cuando toman el poder también hay una gran musicalización, pero cuando en un corte empieza la cámara lenta, esta música se va, hay silencio por un momento y empieza otra pieza, igualmente, que va de la mano con lo que se está viendo y con lo que está sucediendo. Además, el mero final es magnífico, referente al anarquismo, los símbolos son claros, por ejemplo, la bandera que cargan es como de pirata, una calavera y dos huesos en forma de tache. No cabe duda, que está película de poco más de 40 minutos abarca mucha genialidad, retratar niños, música muy buena, otra vez el recurso sonoro y de cámara lenta, y puestas de cámara donde se puede apreciar la imagen de la mejor manera.

 

Biografiasyvidas.com. (2017). Biografia de Jean Vigo. [en línea] Disponible en: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/vigo.htm [Accesado 3 feb 2017].

 

Es.wikipedia.org. (2017). Jean Vigo. [en línea] Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Vigo [Accesado 3 feb 2017].

Anuncios