El mundo en el que vivimos es producto de una construcción social. El hombre, durante siglos, ha inventado cosas y le ha puesto nombre a todo, incluso a lo que no existe. Como la nada o el amor. El autor de esta película nos explica que la construcción en la que vivimos está en constante reconstrucción.

Cuatro personajes: dos hombres y dos mujeres. August es escritor y está casado con Aimee. Alex es el protagonista y novio de Simone. La voz en off que sale de vez en cuando es del escritor y al principio aclara: “Recuerde: todo es una película. Todo una construcción. Pero aun así duele.” Por lo tanto, todo es producto de su imaginación. O todo sale de la mente de Alex. O nada existe ni es verdad. Una historia con posibilidades abiertas.

El director nos advierte que es ficción lo que vamos a ver, pero además, una ficción escrita por August (interpretado por Krister Henriksson). Él está terminando su más reciente novela, que posiblemente trata de la vida amorosa de Alex (con una gran actuación de Nikolaj Lie Kaas). Sin embargo, la esposa del escritor se lo encuentra. Se abre la pregunta: ¿qué es ficción y que es realidad? Como en este mundo ¿qué es verdad y qué no lo es?

La estructura narrativa de la película se construye a través de la memoria. Si en el fondo todas las personas son iguales y suponiendo que podemos regresar al pasado con posibilidad de cambiarlo, entonces ¿por qué acabamos siempre con la misma persona? Boe mantiene esta postura, pero plantea el hecho de quitarle la memoria a los personajes. De esta manera, podemos ver si ellos cambian su futuro.

Al retirarles los recuerdos, Simone desconoce a Alex, pero le empieza a gustar nuevamente. Aimee también lo desconoce, pero vuelven a salir. Ambas situaciones acaban como antes. Es decir, el futuro y el amor están escritos. Sin embargo, una vez más, la esposa vuelve a olvidar todo y no sabe quién es Alex, pero ahora no acepta dialogar con él y se marcha con su esposo. Es decir, ni futuro ni el amor están escritos.

Las dos mujeres de la película son representadas por la misma actriz: Maria Bonnevie. Si el argumento de la historia es acerca del amor, pero ambas mujeres son la misma, ¿por qué Alex siempre prefiere a la esposa del escritor?

Christoffer Boe y Manuel Alberto Claro (fotógrafo) filmaron con una Arri SR3 de Super-16mm generando un intenso grano, y además empujaron la emulsión para obtener todavía más grano. Solamente utilizaron luz disponible, por lo que resultó oscura y con sombras marcadas (luz dura). Estas herramientas son utilizadas como una capa que cubre a los personajes y a la historia misma; y así como el espectador tiene que ir descubriendo qué pasa en la trama, la fotografía la mantiene escondida continuamente. Esto logró una estética nunca antes vista en el cine.

La escena más importante de esta película es la de un señor haciendo trucos de magia con un cigarro. Éste lo mantiene flotando entre sus manos. Así empieza la cinta y en medio del filme los personajes lo ven en el metro y, de igual manera, así termina. “La magia, un acto de fe”; es lo que dicen. El amor, un acto de fe; es lo que plantean. Pero ambas una mentira, una farsa, un dilema; es lo que concluyen.

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