Esta película se me hizo cruel desde varios puntos de vista. Desde la perspectiva humana, la animal y la vegetal (probablemente, por ahí hay otra cosilla que se me esté escapando), pero esas tres fueron las esenciales. En la humana principalmente porque pareciera que se burla de los enanos y los muestra como objetos de burla (ahorita cambia la opinión) y además porque a un enano lo mantiene amarrado todo el largometraje (y además, hay una parte donde lanzan objetos rompiendo una ventana de vidrio y eso es bastante peligroso.) Desde el punto de vista animal porque a un chango lo mantienen en una jaula pequeña un tiempo y luego lo amarran a una cruz. Y, por último, desde la óptica vegetal, ya que tiran al suelo una palmera entera y grande, y porque le prenden fuego a varias plantas en macetas. Es decir, es todo un caos el que existe en ese lugar de enanos. Pero, creo que eso es lo que quería mostrar Herzog:  el caos.

En un mundo donde la paz no existe del todo, y donde el caos y el desorden reinan, el director alemán decidió reinterpretarlo de una manera diferente: con enanos y en un área pequeño. Sigo creyendo que se fue al extremo, quitó vida e hizo daño a otras; pero funcionaba para transmitir lo que quería.

La razón por la que Herzog utilizó enanos, o al menos así parece, fue porque ellos representan a los niños (y los niños son la imagen viviente del caos). Lo que se veía en pantalla eran niños riendo y haciendo travesuras por todo el lugar. E incluso, parecía que estaban jugando a los bandidos y al secuestrado. Hay una buena analogía de poner a niños jugar sin tener que meterse con niños y utilizando a enanos, representándolos.

Algo que le da un buen toque a la cinta es la música. Es la misma en toda la película y aparece cuando se termina de hablar de un tema en general, o cuando una escena grande acaba. Y cuando comienza la canción, el filme toma un nuevo ritmo más ameno. Sin embargo, el resto puede resultar irritante o desesperante, ya que hay veces donde pone a un enano reírse durante minutos enteros sin que pase algo más. Herzog buscaba aquello: dentro del desorden tiene que existir la desesperación, la inquietud y molestar al público.

Una cuestión de admirar es el trabajo y la preparación que se hizo con el automóvil, ya que éste daba vueltas por todo el centro y no había chofer. Sin duda, tuvieron que hacer los cálculos, controlar la situación y estar prevenidos (como la velocidad a la que iba, que no hubiera aceleración, que nadie se lastimara, etc.) En esta escena pudimos ver que algunos enanos son muy habilidosos, aunque corrían mucho riesgo.

Herzog cumplió con el objetivo, lo hizo de una forma diferente y bien. Llegó al extremo, sí. Pero hay cosas peores, sí. Esto es para mostrar la realidad, por supuesto. Es apenas un pequeño porcentaje de lo que pasa en el mundo entero, claro que sí.

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